Hernia discal, la lesión insignia del trial

En Trials-Riders, como algunos sabéis, estamos especializados en la preparación física de pilotos de trial. Hace un año y diseñando trabajos de prevención, estuvimos buscando algunas de las lesiones más características del trial y se nos vino a la idea el contactar con un gran amigo y piloto como es César Cañas.

César, como muchos sabéis, tiene un problema en la espalda, que a largo plazo y tras realizar trial de un cierto nivel, acaba apareciendo en cantidad de pilotos, la hernia discal.
Tras hablar con él, comenzamos a repasar vídeos de pilotos y a contrastar el mecanismo lesional con respecto a otros deportes y variantes. La petición de varios aficionados y la importancia que tiene esta lesión en la realización de nuestro deporte, son las razones principales que nos han llevado a tocar un tema que consideramos realmente interesante tanto para profesionales, como para amateurs que están iniciándose en el trial. 

¿QUÉ ES UNA HERNIA DISCAL? ¿CÓMO SE PRODUCE?

La hernia discal está considerada una enfermedad. Entre las vértebras, contamos con anillos que sirven de amortiguación y que ayudan a los movimientos de las mismas. Estos anillos se denominan discos intervertebrales. Para hacernos una idea, estos discos podemos decir que tienen una textura similar a la gelatina, por lo tanto al doblar nuestra espalda, las vértebras se apoyarán en ellos, generando presión en uno u otro lado dependiendo de hacia donde dirijamos nuestro movimiento y dotándose así de diferentes rangos y ángulos de movimiento. Al realizar movimientos bruscos, hacemos que las cargas no se repartan de una manera adecuada y debilitamos el disco puesto que lo “pillamos” al no darlo tiempo a volver a su “posición ideal de trabajo” . Si continuamos con estas cargas, el disco puede sufrir una protusión discal y posteriormente una hernia discal. La protusión es simplemente una deformación del disco intervertebral que provoca dolor, y la hernia en su grado agudo, sería la rotura del anillo fibroso (anillo exterior) y salida del núcleo pulposo ( lo que se encuentra en el interior del disco), de tal manera que afectaría a la raíz nerviosa. Esta rotura genera fuertes dolores e incluso lesiones neurológicas.

En el trial hay múltiples factores que nos llevan a poder tener esta lesión.
En primer lugar debemos de contar los factores internos, es decir, los que presenta el propio individuo.
Aquí podemos encontrar algunos como la herencia, el peso, una mala condición física, si ha sufrido dolencias de este tipo con anterioridad, si posee una mala postura en sedestación de forma continuada o si sufre un déficit de fuerza en la musculatura flexo-extensora del tronco, falta de extensibilidad lumbar e insquiosural.
En cuanto a factores externos, podemos destacar el tamaño de la bici o la imposibilidad de introducir suspensiones o elementos de amoriguación, algo que hace que todos los impactos recaigan principalmente sobre nuestra columna.
El método lesional se basa principalmente en la flexión y extensión que realizamos al realizar los prebotes para las subidas, las recepciones de los pasos, o las amortiguaciones al caer desde alturas. En esos momentos los discos intervertebrales sufren una tremenda presión que, si ocurre de forma reiterada puede dar lugar a estos problemas.
Algo a tener en cuenta, es la desviación que sufrimos los pilotos de trial en la cadera encima de la bici, Hay que darse cuenta, de que por norma general pasamos el 100% del tiempo con un pie por delante del otro y esto es algo que se puede mejorar estirando, con un fisio o incluso andando un poco en bici con el pie malo.
A su vez, las 20″ son mucho más lesionantes que las 26, puesto que las técnicas y explosividad, así como la posición del 20, hace que esta lesión incida mucho más en los pilotos de la categoría “pequeña”

¿SE PUEDE EVITAR?

Por supuesto, un buen trabajo desde el punto de vista físico y de prevención, puede bajar y mucho el riesgo de lesión vertebral. Es muy importante el evitar posturas cifosantes e inversiones y rectificaciones lumbares dinámicas no fisiológicas, también es importante mantener posturas correctas al estar sentado, es decir, tener muy en cuenta nuestro control postural.

A nivel físico, hay que incidir de una manera muy grande en el trabajo de la musculatura abdominal puesto que su papel en la estabilización se basa en la capacidad que tiene para disminuir la presión interdiscal. Por lo tanto será indispensable un correcto programa de ejercicios que incidan en la musculatura abdominal paravertebral, dorsal, lumbar, escapular e isquiosural.

CONCLUSIÓN

La hernia discal es un problema serio que sin duda podemos ayudar a prevenir dedicando un determinado tiempo a la semana a trabajar nuestra zona abdominal, estirando y cuidando nuestra postura y esfuerzos. De nosotros depende!

Abel Mustieles realizando una plegada

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